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Tutorial Sondas

Nociones sobre las Sondas

La gente lleva pescando cientos de años. Todos los pescadores han tenido siempre el mismo problema: localizar peces y que éstos piquen. Es evidente que la sonda no puede hacer que piquen pero si puede solventar el problema de localizarlos. Es del todo imposible capturarlos si no estamos en la zona por la que los peces se encuentran; las sondas Lowrance si que pueden ayudarle con este aspecto.

A finales de 1950, Carl Lowrance y sus hijos Arlen y Darrell empezaron a practicar la inmersión con el objetivo de observar a los peces y sus costumbres. Estas investigaciones, financiadas por Estamentos Federales y Locales, establecieron que el 90% de los peces se agrupan en el 10% de las aguas (en el caso de los lagos). A medida que las condiciones medioambientales cambian, los peces se desplazan hacia otras más favorables. Estos estudios confirmaron que el comportamiento de la mayoría de las especies se ve afectado por las estructuras que se encuentran sumergidas (como, por ejemplo, árboles, agrupaciones de algas, rocas y restos diversos), la temperatura, las corrientes, la luz solar y los vientos. Estos, al igual que otros factores, determinan los lugares en los que los peces puedan encontrar alimentos (peces pasto, algas y plankton). Todos estos factores, en su conjunto, son los que generan las condiciones propicias para que en determinadas zonas acostumbren a agruparse diferentes especies de peces.

Mientras tenían lugar estas investigaciones, algunos pescadores ya instalaban en sus barcos sondas que resultaban incómodas por su gran tamaño. Estos equipos trabajaban con bajas frecuencias y utilizaban válvulas al vacío que requerían baterías de coche para su suministro y funcionamiento. A pesar de que obtenían señales satisfactorias procedentes del fondo y de grandes bancos de peces, no detectaban individuos aislados. Carl y sus hijos empezaron a diseñar una sonda compacta, que se alimentase con baterías y que fuese capaz de detectar peces aislados. Tras años de investigación, desarrollo y de arduo trabajo, al fin lograron diseñar una sonda que revolucionó para siempre el mundo de la pesca. Transcurrido este período inicial, en 1957 se fundó una industria que vendió su primera sonda a base de transistores destinada a la pesca deportiva. En 1959, Lowrance introdujo el modelo “The Little Green Box,” que se convirtió en la sonda más popular del mundo. Basada en transistores, pasó a ser la primera unidad que garantizaba resultados. Ya en 1984 se habían vendido más de un millón de unidades, hasta que dejó de fabricarse a causa de los elevados costos que conllevaba. Hemos recorrido un largo camino desde 1957.  Desde las primeras “little green boxes” hasta las actuales sondas y GPS con tecnología de última generación, Lowrance no ha dejado en ningún momento de liderar el mercado de la pesca deportiva.

¿Cómo trabaja una sonda?

La palabra sonda (en inglés "sonar") es el acrónimo de "SOund, NAvigation and Ranging." Las primeras se desarrollaron, durante la II Guerra Mundial, con el objetivo de seguir los movimientos de los submarinos enemigos. Una sonda está formada por un transmisor, un transductor y una pantalla (o unidad de presentación)..

Simplificando, su funcionamiento consiste en un transmisor que genera un impulse eléctrico, que el transductor se encarga de convertir en una onda acústica que envía a través del agua. Cuando esta onda “golpea” algún objeto, rebota. El eco retorna al transductor, el cual lo vuelve a convertir en señal eléctrica; posteriormente, el receptor la amplifica y la transmite a la pantalla. Teniendo en cuenta que la velocidad de propagación del sonido en el agua es constante (aproximadamente unos 4800 pies por segundo), podemos medir el tiempo que transcurrido desde que se transmitió la señal, hasta que se recibió el eco y, por lo tanto, determinar la distancia a la que se encuentra el objeto en cuestión. Este proceso se repite varias veces por segundo.

Las frecuencias más utilizadas en las sondas Lowrance son 192 - 200 kHz (kilo-hertzios); también comercializamos algunos modelos que utilizan los 50 kHz. A pesar de que estas frecuencias quedan dentro del espectro sónico, no resultan perceptibles por humanos y peces. (No debe sufrir pensando que las sondas “dañan” a los peces ya que éstos no las pueden percibir).

Tal y como hemos mencionado anteriormente, la sonda emite y recibe señales, las cuales se reproducen gráficamente en la pantalla. Como el proceso se repite varias veces por segundo, en pantalla se traza una línea continua que la atraviesa; se trata del perfil del fondo marino. Además, en pantalla también se observan los elementos suspendidos en el agua que están entre la superficie y el fondo. Si conocemos la velocidad de propagación del sonido en el agua (unos 4800 pies por segundo) y el tiempo transcurrido hasta que se recibe el eco, la ecosonda puede indicarnos la profundidad del agua y cualquier pez que esté nadando dentro de la columna de agua analizada.

Rendimiento global del sistema

 

Para que una sonda garantice un buen rendimiento, se han de dar estos cuatro factores:
• Que el transmisor sea potente.
• Que el transductor resulte eficiente.
• Que el receptor sea sensible.
• Que la pantalla tenga buena resolución y contraste.
Es lo que técnicamente denominamos “Rendimiento global del sistema”. Todos los componentes del sistema deben diseñarse para que trabajen conjuntamente, sean cuales sean las condiciones ambientales, incluso bajo temperaturas extremas.

Un transmisor potente incrementa las posibilidades de retorno del eco en aguas muy profundas o en aguas condiciones poco favorables. También influye en una mejor definición de los detalles como, por ejemplo, agrupaciones de pequeños peces y estructuras sumergidas.

El transductor, por un lado, debe ser capaz de tolerar las altas potencies del transmissor y, por el otro, convertir la potencia eléctrica en energía acústica, con la mínima pérdida de intensidad de señal. Además, tiene que ser apto para detectar pequeños ecos de retorno desde aguas profundas y peces carnada.

El receptor también tiene que “lidiar” con una amplia gama de señales. Debe ser capaz de promediar las señales de mayor intensidad transmitidas y amplificar las más débiles que retornan desde el transductor. Tiene que discriminar blancos cercanos entre sí, separando los impulsos que se reflejan en pantalla.

La pantalla debe tener una buena resolución (píxeles verticales) y un buen contraste, a fin de reflejar todos los detalles de forma clara y nítida. Estos factores permitirán que se definan los “arcos de peces” y que se discriminen todos los detalles.

Frecuencias


La mayoría de las actuales sondas Lowrance trabajan con 192 o con 200 kHz (kilo-hertzios) y, algunos modelos, con 50 kHz.

Cada una de estas frecuencias tiene sus ventajas pero, en general, tanto para pesca en agua dulce como en el mar, las frecuencias de 192 y 200 kHz constituyen la mejor opción. Proporcionan mayor nivel de detalle, rinden más en aguas poco profundas y navegando rápido generan “menos ruido” y descartan mejor los ecos no deseados. Estas altas frecuencias también facilitan una mejor discriminación entre blancos, es decir, separan entre si los peces, reflejándolos como ecos independientes en lugar de hacerlo como una única mancha en pantalla.

Ahora comentaremos cuándo es aconsejable utilizar los 50 kHz.  Normalmente, una sonda que trabaje con 50 kHz  (con las mismas condiciones y potencia) es capaz de lograr mayores alcances de profundidad que la misma sonda operando con altas frecuencias. Ello se debe al fenómeno físico de absorción de las ondas acústicas. La tasa de absorción acústica siempre es superior en las altas frecuencias que en las bajas. Por lo tanto, en aguas saladas profundas hay que optar por los 50 kHz. Además, los transductores de 50 kHz –por norma general- abarcan áreas más extensas que los que trabajan con 192 o 200 kHz. Por eso, son los que normalmente se elijen para la pesca con profundizadores.  Incluso cuando se utilizan los profundizadores en aguas poco profundas, los pescadores prefieren utilizar los 50 kHz.  Como resumen, las diferencias entre estas frecuencias son:
192 o 200 kHz 50 kHz


• Aguas poco profundas.
• Ángulo de haz más estrecho.
• Mejor definición y discriminación entre blancos.
• Menos sensibles al ruido.  • Aguas más profundas.
• Ángulo de haz más ancho.
• Definición y discriminación entre blancos, de inferior calidad.
• Más sensible al ruido.
 
 
Transductores


El transductor actúa como “antena” de la unidad. Convierte la energía eléctrica recibida desde el transmisor en sonidos de alta frecuencia. Las ondas acústicas emitidas por el transductor viajan a través del agua y retornan al chocar con cualquier elemento que se halle dentro de la columna de agua. Cuando el eco de retorno golpea al transductor, éste vuelve a convertirlo en energía eléctrica y lo envía al receptor. Es evidente que la frecuencia del transductor debe ser la misma que la del equipo. En otras palabras, no es posible utilizar un transductor de 50 kHz –o uno de 200 kHz- en una sonda diseñada para trabajar con 192 kHz. El transductor debe soportar los impulsos de alta potencia que envía el transmisor y ser capaz de convertir, la mayor parte de ellos, en energía acústica. Al mismo tiempo, debe ser lo suficientemente sensible como para recibir incluso los ecos más débiles. Todos estos factores deben operar según la frecuencia adecuada y rechazar los ecos generados por otras frecuencias. En otras palabras, el transductor es un componente vital que debe ser sumamente eficaz y eficiente.

Cristal


El elemento activo de un transductor es un cristal no natural (normalmente, circonita de plomo o bario con titanio). Para elaborar estos cristales se mezclan los componentes químicos y se inyectan en moldes que se introducen en hornos capaces de convertirlos en cristales altamente resistentes. Una vez se han enfriado se aplica una película conductiva a ambos lados del cristal. Los vivos se sueldan a estas películas, de tal modo que el cristal pueda fijarse al cable del transductor. La forma del cristal determina tanto la frecuencia, como el ángulo de haz. Los cristales esféricos son los que utilizan la mayoría de sondas, su grosor determina la frecuencia y el diámetro el ángulo de haz o ángulo de cobertura (consulte el apartado Ángulos de Haz).  Por ejemplo, trabajando con 192 kHz, un cristal de un diámetro aproximado de 1 pulgada, genera un ángulo de haz de 20 grados; mientras que para un ángulo de 8 grados necesitaremos un cristal con un diámetro de aproximadamente 2 pulgadas. Por lo tanto, cuanto mayor es el diámetro del cristal, menos abierto es el ángulo del haz. Esta es la razón por la cual un transductor que genera un ángulo de haz de 20 grados es más pequeño que uno que proyecta un ángulo de 8 grados, a pesar de trabajar con la misma frecuencia.

Alojamientos


Se comercializan transductores con todo tipo de formas y tamaños. La mayoría se fabrican en plástico pero, los destinados a montajes tipo pasacascos, acostumbran a ser de bronce. Como hemos explicado en la sección anterior, la frecuencia y el ángulo de haz determinan el tamaño del cristal. Por lo tanto, también el alojamiento del transductor queda condicionado al tamaño del cristal que aloja.
Si desea ampliar la información relativa a los diferentes tipos de transductor y sus aplicaciones, consulte el apartado Guía para seleccionar Transductores.

Si desea ampliar la información relativa a los diferentes tipos de transductor y sus aplicaciones, consulte el apartado Guía para seleccionar Transductores.

 

La velocidad y el Transductor

 

La cavitación es uno de los fenómenos más difíciles de sortear cuando navegamos rápido. Si el flujo de agua que rodea al transductor discurre de forma gradual, éste transmite y recibe señales con normalidad. Sin embargo, cuando este flujo de agua se ve interrumpido por una superficie resistente o con márgenes muy pronunciados, las aguas entorno al transductor generan turbulencias. Con ello el aire se separa del agua y se forman burbujas; es el fenómeno conocido como “cavitación”. Cuando estas burbujas pasan por encima de la cara del transductor (la parte del alojamiento que sostiene al cristal) se reflejan en la pantalla a modo de “ruido”. Debemos recordar siempre que un transductor está diseñado para trabajar dentro de agua, no el aire. Al pasar las burbujas de aire por la cara del transductor, la señal que genera éste se refleja en las burbujas, retornando hacia el transductor. Cuando el aire se encuentra muy cerca del transductor, estas reflexiones son muy intensas y acaban por interferir las señales procedentes de fondos blandos, estructuras o peces, dificultando mucho –o imposibilitando- distinguirlas en pantalla.

La solución a este problema pasa por diseñar transductores cuyas carcasas faciliten que el flujo de agua discurra gradualmente, sin generar turbulencias. Sin embargo, ello resulta complejo debido a los numerosos condicionantes que exigen los transductores modernos. Deben ser pequeños para no interferir con los motores fueraborda o con el agua que desplazan las hélices. Su instalación en popa debe resultar sencilla, a fin de tener que taladrar los mínimos orificios posibles. Además, caso de golpearse con algún objeto, debe poder extraerse de forma rápida y sin que resulte dañado. También en este ámbito Lowrance dispone de innovadora tecnología (patentada) que permite utilizar los transductores  los HS-WS incluso navegando a gran velocidad. En estos transductores se combinan todos los requisitos: son aptos para navegación rápida, resultan sencillos de instalar y se retraen con facilidad y rápidamente cuando sufren un golpe.

El problema de la cavitación no se limita a la forma de la carcasa del transductor. Algunos cascos de barcos crean burbujas de aire que pasan por la cara del transductor montado en el espejo de popa. Muchos barcos de aluminio presentan este problema a causa de los numerosos remaches que sobresalen del perfil del casco. Cuando el barco se desplaza, cada uno de estos remaches canaliza burbujas de aire, especialmente navegando a gran velocidad. Para solventar este problema es recomendable montar la cara del transductor de forma que quede por debajo de las burbujas. Ello implica, generalmente, instalar el soporte del transductor tan lejos como sea posible del espejo de popa.

Ángulos de haz del transductor
El transductor concentra la onda sónica dentro de un haz. Cuando transmite un pulso y a medida que viaja a través del agua, va abarcando una determina área. Si representásemos esto sobre un papel, observaríamos que traza un cono, de ahí el nombre de “ángulo de cono” (o de haz). El punto en el que el sonido es más intenso es a lo largo de la línea central o eje del cono; dicha intensidad va disminuyendo gradualmente a medida que nos alejamos del eje.

A la hora de determinar el ángulo del haz que genera el transductor, primero se toman mediciones en el eje y luego se comparan con la potencia obtenida en función de la distancia respecto al mismo. Cuando la potencia alcanza su punto intermedio (o -3db [decibelios] hablando en términos electrónicos), se vuelve a medir el ángulo respecto al eje. Denominamos ángulo de haz (o de cono) al ángulo formado desde el punto de los -3db –a uno de los lados del eje- hasta el otro punto -3db respecto del otro lado del eje central.

Este punto intermedio (-3db) es un estándar de medición utilizado en el sector de la electrónica y, por lo tanto, es el aplicado por la mayoría de fabricantes. Sin embargo, otros utilizan los -10db, punto en el que la potencia corresponde a 1/10 respecto al eje central. Ello implica que se obtienen ángulos más abiertos, ya que estamos midiendo un punto más alejado de la línea central. Nada cambia en el rendimiento del transductor, lo único que varía es el patrón de medición. Por ejemplo, un transductor que proyecta un ángulo de haz de 8 grados a -3db, lo generará de 16 grados a -10db.

A pesar de que el estándar de medición es el punto intermedio, el ángulo con capacidad para detectar peces es muy superior. Las unidades Lowrance se caracterizan por incorporar receptores muy sensibles, capaces de detector ecos de retorno (de peces, estructuras o fondo) más allá de los 60°. Ello implica que el ángulo de detección sea siempre de 60° a pesar de que el ángulo de haz sea sólo de 20°.

Ángulo de haz de 20 grados | Ángulo de haz de 8 grados
Lowrance comercializa transductores que proyectan diferentes ángulos de haz. Los de ángulos abiertos abarcan una mayor superficie de exploración, pero alcanzan menos profundidad ya que dispersan más la potencia del transmisor. Los ángulos de haz estrechos no explorarán más allá que la zona próxima al barco, pero alcanzarán mayores profundidades, gracias a que concentran la potencia del transmisor sobre una pequeña superficie. En pantalla, la señal de fondo aparecerá más amplia cuando la prospección se haga con un transductor de ángulo abierto porque estamos observando una superficie mayor. El área que abarca un ángulo de haz abierto, siempre es superior a la explorada por una de ángulo estrecho.

Los transductores de alta frecuencia (192 - 200 kHz) pueden adquirirse en ambas versiones de ángulo de haz. Los de ángulo abierto acostumbran a utilizarse en aguas dulces y, los de ángulo estrecho, se aplican para detección en aguas saladas.  Normalmente, los transductores que trabajan con baja frecuencia (50 kHz) proyectan un haz que oscila entre los 30 y los 45 grados. A pesar de que la sensibilidad del transductor siempre es superior en la zona del cono que genera, es posible detectar ecos fuera del mismo aunque se reciban débiles. El ángulo efectivo de haz corresponde al área dentro de la cual es posible detector y presentar ecos en pantalla. Si tenemos un pez que quede dentro del cono del transductor, pero la sensibilidad presenta un ajuste muy bajo, el ángulo efectivo proyectado será estrecho. Podemos cambiar el ángulo efectivo de haz, modificando la sensibilidad del receptor. Con ajustes de sensibilidad bajos, el ángulo efectivo será estrecho y sólo se detectarán aquellos peces que queden justo debajo del transductor y los fondos someros. Si incrementamos la sensibilidad, ampliaremos el ángulo efectivo y podremos detector individuos mucho más alejados respecto de las bandas del barco.

Condiciones del agua y del fondo


El tipo de agua en el que estemos utilizando la sonda afecta notablemente a su rendimiento. Las ondas acústicas viajan mejor a través de aguas claras y dulces como, por ejemplo, las que encontramos en los lagos.

Sin embargo, en aguas saladas, el sonido es absorbido y reflejado por las partículas suspendidas en el agua. Las altas frecuencias son muy susceptibles a la “retrodispersión” de las ondas acústicas y, por lo tanto, les cuesta más alcanzar grandes profundidades en el mar en relación con las logradas por las bajas frecuencias. Uno de los problemas con los que nos encontramos en el mar es que el entorno medioambiental es totalmente dinámico y cambiante. El viento y las corrientes están constantemente mezclando aguas. El oleaje genera burbujas de aire que se incorporan al agua cercana a la superficie, con lo cual las señales de sondeo sufren retrodispersión. Los micro organismos, como por ejemplo las algas y el plankton, dispersan y absorben las señales acústicas. Los minerales y la sal suspendida en el agua afectan del mismo modo. A pesar de que en aguas dulces también nos encontramos con elementos como el viento y los micro organismos en suspensión, éstos no alteran tanto el rendimiento de los sondeos como ocurre en el mar.

También el lodo, la arena y la vegetación que se encuentran en el fondo absorben y dispersan las señales de sondeo y, con ello, se reduce la intensidad del eco de retorno. Las rocas, los esquistos geológicos, el coral y otros elementos duros reflejan con suma facilidad la señal. Puede usted mismo observar las diferencias en la pantalla de su sonda. Un fondo blando (por ejemplo, lodoso) se refleja en pantalla como una fina línea que la atraviesa. Un fondo duro (por ejemplo, rocoso) aparece en la pantalla de la sonda como una amplia línea.

Fondos blandos |  Fondos duros
Podemos comparar una sonda con una linterna parpadeando en una habitación oscura. Si movemos la linterna alrededor de la habitación, los reflejos obtenidos desde paredes blancas y brillantes y objetos consistentes se observan con suma facilidad. Pero si dirigimos la linterna hacia un suelo con moqueta oscura, retorna menos luz porque el color oscuro de la moqueta la absorbe y su textura rugosa la dispersa. Si añadimos humo a la habitación (¡niños, por favor, no intentéis este experimento!) aun detectará menos luz. En este caso, el humo es el equivalente a la sal en el agua y afectan del mismo modo a las señales de sondeo.

Temperatura del agua y Termoclinas

La temperatura del agua tiene una notable influencia sobre el comportamiento de los peces. Estos seres son de sangre fría y, por lo tanto, sus cuerpos mantienen siempre la misma temperatura que el agua por la que nadan. Durante el invierno, al enfriarse el agua provoca que su metabolismo se ralentice. En estas épocas necesitan una cuarta parte menos de alimento que la que requieren en épocas estivales.

La mayoría de peces no desovan hasta que la temperatura del agua queda dentro de unos límites favorables. El sensor de temperatura de superficie que incluyen muchas de nuestras sondas, nos ayudan a establecer si dicha temperatura (que varía de una especia a otra) resulta favorable o no para la presencia de peces. Por ejemplo, la trucha no puede sobrevivir en corrientes de aguas muy calientes. Las lubinas y otras especies similares, pueden incluso llegar a morir si tienen que permanecer en aguas excesivamente frías durante el verano. Algunas especies son más tolerantes a las oscilaciones térmicas que otras; cada especie intenta permanecer dentro de unos rangos específicos. Los bancos de peces que permanecen suspendidos sobre aguas profundas, lo hacen porque justo a ese nivel la temperatura les resulta idónea. De ello deducimos que es justo en esa capa térmica en la que se encuentran “cómodos”.

 

Una sonda Lowrance de cristal líquido, dibujando una gráfica que indica una termoclina en Skiatook Lake cerca de Tulsa (Oklahoma), la cual se ha detectado entre los 40 y los 50 pies de profundidad. Observe que la termoclina permanece inalterable atravesando la columna de agua, independientemente del perfil del fondo.

La temperatura en un lago es prácticamente idéntica en la superficie que en el fondo. Generalmente nos encontramos con una capa caliente, seguida de una fría. El punto en el que se encuentran estas dos capas se denomina “termoclina”. La profundidad y el grosor de la termoclina pueden variar de una estación a otra e, incluso, entre el día y la noche. En  lagos profundos podemos encontrarnos con dos o más termoclinas. Esto es muy importante porque muchas especies de peces acostumbran a permanecer justo por encima o por debajo de las termoclinas. En la mayoría de las ocasiones los peces-cebo se mantienen justo por encima de la termoclina, mientras que las especies de gran tamaño nadan atravesándola o bien se suspenden bajo la misma. Afortunadamente, la pantalla de la sonda nos va indicando estas diferencias de temperatura; cuanto mayor es la diferencia entre temperaturas de las capas, más intensa se refleja la termoclina en pantalla.

Funcionamiento

Automático

Una vez puesto en marcha el motor, diríjase a una cala protegida y fondee. Mantenga el motor en funcionamiento. Quizás resulte interesante contra con la ayuda de un amigo que controle el barco, mientras usted se va familiarizando con el funcionamiento de la sonda. Pulse la tecla ON y desplácese lentamente por la cala. Probablemente, observará una pantalla muy similar a la de la figura de la izquierda. La línea punteada, situada en la parte superior de la pantalla, representa la superficie del agua. El fondo se refleja en la parte inferior de la pantalla. La profundidad actual del agua es de 33.9 pies y en pantalla puede verse en la esquina superior izquierda. En nuestro ejemplo, los límites de alcance de profundidad están entre los 0 y los  40 pies. Como que el equipo está trabajando en Modo Automático, el alcance se va ajustando continuamente a fin de mantener la señal de fondo siempre visible en pantalla.

Función Símbolo de Pez [Fish-Symbol I.D.™]

Todas las sondas LCG de Lowrance LCG incorporan una avanzada función denominada “Fish-Symbol I.D.™”. Se activa simplemente pulsando un botón y permite que sea el equipo el que interprete las señales de retorno de los sondeos. La función “Advanced Fish Symbol I.D.™” sólo trabaja cuando trabajamos en Modo Automático. Si activa la función mientras está en Modo Manual, la sonda entrará en Modo Automático. Los peces y otros blancos se detectan en pantalla con total claridad y quedan identificados por iconos en forma de pez, en cuatro tamaños diferentes.

La función “Advanced Fish Symbol I.D.™” está diseñada para facilitar la identificación de los blancos que el equipo interpreta que son peces. A medida que vaya adquiriendo experiencia en el manejo de la sonda, probablemente mantendrá desactivada esta función la mayor parte del tiempo, a fin de poder observar todos los detalles sobre los desplazamientos de los peces, de las termoclinas, de los bancos de peces-cebo, bancos de algas, estructura del fondo, etc.

ASP™ (Procesado Avanzado de Señal)
Advanced Signal Processing (ASP™) es otra innovadora prestación exclusiva de Lowrance que utiliza señales digitales y las procesa de forma avanzada. Permite monitorizar, de forma permanente, los efectos que genera la velocidad de navegación, las condiciones del agua y otras fuentes de interferencias, además ejecuta los ajustes automáticos necesarios para que las imágenes resulten lo más nítidas posibles.

La función ASP™ ajusta los niveles de sensibilidad al máximo posible, a la vez que mantiene la pantalla limpia de ruido. Regula la sensibilidad y el rechazo al ruido, de forma totalmente automática. La función puede desactivarse y activarse y trabaja tanto en Modo Automático, como en Modo Manual. Con la función ASP™ operativa perderá menos tiempo con las rutinas de ajustes de la sonda y disfrutará de más tiempo para pescar.

Sensibilidad
La sensibilidad controla la capacidad para detector ecos por parte del equipo. Niveles bajos de sensibilidad provocan que quede excluida numerosa información relativa al fondo, señales de peces y de otros blancos. Niveles altos de sensibilidad nos permiten observar todo lujo de detalles, pero pueden aparecer en pantalla muchas señales no deseadas, generándose el efecto “clutter”. Por norma general, el nivel óptimo de sensibilidad es aquel que permite que el fondo aparezca como una línea sólida cuando está activada la función GRAYLINE® y el clutter es relativamente bajo. Cuando la sonda trabaja en Modo Automático, la sensibilidad se ajusta automáticamente a fin de que en pantalla el perfil de fondo aparezca como una línea sólida. Ello confiere a la unidad la capacidad de reflejar peces y otros detalles. En Modo Automático la sonda ajusta la sensibilidad teniendo en cuenta factores tales como las condiciones del agua, de la profundidad, etc. Cuando usted regula manualmente la sensibilidad, lo que está haciendo es ajustarla por encima o por debajo de los niveles que el equipo toma como medios para trabajar en Modo Automático. Con la función ASP™ activada, el Modo Automático se encarga de ajustar los niveles de sensibilidad para el 95% de las situaciones; por lo tanto, le recomendamos que hasta que no adquiera cierta experiencia, utilice esta función. Pero, en situaciones poco habituales en las que usted conozca las tendencias puede efectuar ajustes manuales. También puede desactivar la sensibilidad automática cuando se trate de aplicaciones especiales.

Para ajustar convenientemente la sensibilidad trabajando en Modo Manual, lo primero que hay que hacer es cambiar el alcance a fin de duplicar el ajuste actual. Por ejemplo, si lo tenemos regulado dentro de un rango de 0 a 40 pies, cámbielo a un rango que oscile entre loso 0 - 80 o los 0 - 100 pies. Ahora aumente la sensibilidad hasta que aparezca en pantalla un segundo eco de fondo, situado al doble de profundidad que la señal de fondo actual. Este “segundo eco” lo genera el eco de retorno del fondo al reflejarse en la superficie del agua, ya que efectúa un doble recorrido –desde el fondo hasta la superficie-. Como que este eco tiene que efectuar este doble recorrido, refleja el doble de profundidad respecto a la actual profundidad del fondo. Ahora, vuelva a cambiar el alcance y ajústelo a su escala original. Observará que en pantalla aparecen más ecos. Si el nivel de ruido es muy alto, baje la sensibilidad uno o dos niveles.

Función Grayline
La función GRAYLINE® nos permite distinguir de forma más clara, entre ecos débiles y fuertes. Presenta en gris aquellos blancos que son más intensos que el valor pre-ajustado. Ello nos facilita enormemente diferenciar entre fondos blandos y fondos rocosos. Por ejemplo, un fondo lodoso, blando o repleto de algas retorna ecos débiles, los cuales se reflejan en pantalla mediante una línea fina, no gris. Un fondo duro retorna ecos más intensos que se presentan en pantalla mediante una línea amplia grisácea.

Si aparecen dos señales de igual tamaño, una con grises y la otra no, ello le indica que la señal más intense es la grisácea. Ello nos ayuda a distinguir entre algas y vegetación leñosa del fondo o bien, entre peces y estructuras.

La función GRAYLINE® puede ajustarse. Como que GRAYLINE® nos diferencia las señales intensas de las débiles, al ajustar la sensibilidad, lo más probable es que tengamos que ajustar también el nivel de la función GRAYLINE®.
 

Zoom

Es posible que observe arcos de peces pescando al curricán y con la sonda ajustada para alcances entre los 0 y los 60 pies, sin embargo siempre le resultará más fácil ver los arcos si utiliza la función Zoom, ya que lo que hace es ampliar todos los ecos de la pantalla. Al activar esta función obtendrá una imagen muy similar a la que se incluye aquí, a la izquierda. El alcance está entre los 8 y lo 38 pies, el zoom se aplica a lo s30 pies. Tal como puede observar, se han ampliado todos los blancos, incluyendo la señal del perfil de fondo. Los arcos de peces (A y B) resultan más fáciles de detector y también se observa ampliada una estructura (C) importante muy cercana al fondo. A su vez pueden verse pequeños peces nadando justo debajo del clutter de superficie (D). Los pasos descritos son los necesarios para ajustar manualmente la sonda a fin optimizar sus capacidades de detección. A medida que se vaya familiarizando con el funcionamiento del equipo, se verá capaz de ajustar la sensibilidad convenientemente, sin necesidad de tener en pantalla el mencionado “segundo eco”.

Arcos de Peces
Una de las preguntas que nos formulan habitualmente es: ¿Qué debo hacer para observar en pantalla los arcos de peces? Es realmente sencillo de hacer, pero debe prestarse atención a los detalles, no solo en cómo se realizan los ajustes, si no también al global de la instalación del equipo.

También le resultará muy útil consultar el apartado ¿Por qué Arcos de Peces? En el se explica cómo se generan estos arcos en pantalla.

Resolución de Pantalla
Llamamos Resolución de Pantalla al número de píxeles verticales que la pantalla es capaz de presentar. Cuantos más píxeles verticales, más sencillo resulte observar en pantalla los arcos de peces. Este factor juega un papel importante a la hora de determinar la capacidad que tiene una sonda para presentar arcos de peces. A continuación incluimos unas tablas en las que se relacionan los tamaños de los píxeles con el área ocupada, según varios rangos hasta los 50 pies y para dos pantallas diferentes.

ALTURA PÍXELES  ALTURA PÍXELES
100 PÍXELES VERTICALES EN PANTALLA  240 PÍXELES VERTICALES EN PANTALLA
RANGO ALTURA PIXEL  RANGO ALTURA PIXEL
0-10 pies 1.2 pulgadas  0-10 pies 0.5 pulgadas
0-20 pies 2.4 pulgadas  0-20 pies 1.0 pulgadas
0-30 pies 3.6 pulgadas  0-30 pies 1.5 pulgadas
0-40 pies 4.8 pulgadas  0-40 pies 2.0 pulgadas
0-50 pies 6.0 pulgadas  0-50 pies 2.5 pulgadas

Tal como puede observarse, un píxel representa un mayor volumen de agua con el equipo trabajando dentro de un rango que va de los 0 a 100 pies, que cuando lo hace dentro de los 0 - 10 pies. Por ejemplo, si una sonda tiene 100 píxeles verticales y está trabajando dentro de un alcance que va de los 0 a los 100 pies, cada píxel equivale a una profundidad de 12 pulgadas. Con este rango de alcances para que un pez se observase como un arco debería ser ligeramente más grande. Sin embargo, si aplicamos zoom a 30 de los pies de profundidad (por ejemplo, desde los 80 hasta los 110 pies), cada píxel pasa a corresponder a 3.6 pulgadas. Ahora gracias a la función Zoom el mismo pez, probablemente, ya se observará como un arco. El tamaño del arco es proporcional al del pez; un pez pequeño se reflejará como un arco corto, uno grande como un arco mayor y así progresivamente. Si utilizamos una sonda, en aguas poco profundas, y dispone de pocos píxeles verticales, un pez que se encuentre justo encima del fondo se observará como una línea recta un poco separada del perfil de fondo. Ello se debe al número limitado de puntos a dicha profundidad. Si nos encontramos en aguas profundas (en donde la señal de pez se visualiza a gran distancia respecto del trayecto del barco) aplicando zoom  entre 20 y 30 pies, la ventana que abarca el fondo, mostrará los arcos de peces cercanos a la estructura. Ello se debe a que hemos reducido el tamaño del píxel dentro de un cono amplio.


100 pixels 240 pixels

En la imagen derecha se observa una sección de pantalla con 240 píxeles verticales. En la de la izquierda se trata de la misma pantalla en Modo Simulador, pero con sólo 100 píxeles verticales. Tal como puede observar, la pantalla de la derecha tiene una mejor definición que la de la izquierda. Los arcos de peces se distinguen con mayor facilidad trabajando con los 240 píxeles en pantalla.

Desplazamiento del ecograma
La velocidad a la que se desplaza el ecograma, a través de la pantalla, afecta a cómo se visualizan los arcos de peces. Cuanto más rápido es el desplazamiento, más píxeles se utilizan cuando el pez atraviesa el cono. Ello ayuda a visualizar de forma más nítida los arcos de peces. (Sin embargo, si la velocidad de desplazamiento de la carta es muy alta, los arcos de peces se observan ligeramente alargados hacia arriba. Vaya experimentado con este ajuste de velocidad, hasta que detecte el que mejor se ajusta a sus necesidades.)

Instalación del Transductor
Si a pesar de todo lo comentado, los arcos de peces no le parecen satisfactorios, quizás el problema radique en el montaje del transductor. Caso de estar instalado en el espejo de popa, ajústelo de tal modo que la cara quede orientada hacia abajo; efectúe este ajuste con el barco en el agua. Si queda inclinado, no aparecerán en pantalla los arcos de peces. Si el arco tiende a subir pero no baja, ello le indica que el frontal del transductor está demasiado elevado y que debe bajarlo. Si únicamente se observa la mitad del arco que desciende, quiere decir que el transductor está inclinado hacia abajo y, por lo tanto, debe subirlo.

Resumen sobre los Arcos de Peces

1. Sensibilidad
Aunque el ajuste óptimo de sensibilidad lo obtendrá activando la función “Advanced Signal Processing (ASP™)”, siempre que sea necesario puede aumentar el ajuste.
2. Profundidad del blanco
La profundidad a la que se encuentre el pez puede determinar el que se observe o no como un arco. Si el pez se encuentra en aguas someras, no permanecerá durante mucho rato dentro del haz del transductor, lo cual dificultará el que usted lo observe en pantalla como un arco. Normalmente, cuanto mayor es la profundidad a la que se encuentra el pez, más fácil es que se refleje en pantalla como un arco.

3. Velocidad del barco
Con los motores del barco embragados o en punto muerto, vaya experimentando hasta localizar la marcha idónea a la que los peces se reflejan como arcos. Normalmente, una navegación lenta siempre da mejores resultados.

4. Desplazamiento del ecograma
Aplique, como mínimo, una velocidad de desplazamiento del ecograma de 3/4 o superior.

5. Nivel de Zoom
Si observa marcas que podrían corresponder a peces pero que no se reflejan como arcos, apliqué zoom sobre ellos. Con la función Zoom se incrementa sustancialmente la resolución de pantalla.

Últimos consejos sobre los Arcos de Peces
Probablemente, los peces muy pequeños no generarán arcos. En ocasiones, a causa de las condiciones del agua, clutter intenso o termoclinas, no es posible subir lo suficiente la sensibilidad como para que se observen los arcos. Para obtener los mejores resultados, ajuste la sensibilidad al máximo posible, sin llegar a niveles que generen mucho ruido en pantalla. En aguas normales y profundas, este ajuste acostumbra a dar buenos resultados.

Un banco de peces puede aparecer en pantalla adoptando diferentes formas; ello dependerá de que parte del banco quede dentro del cono del transductor. En aguas poco profundas, las agrupaciones de peces acostumbran a reflejarse como bloques, dispuestos sin orden aparente. En aguas profundas, cada individuo generará un arco proporcional a su propio tamaño.

¿Por qué Arcos de Peces?
La explicación de por qué los peces se reflejan como arcos hay que buscarla en la relación que se da entre el pez y el ángulo del haz del transductor, a medida que el barco se desplaza sobre dicho pez. Cuando el margen externo del haz golpea el pez, se activa un píxel en pantalla. A medida que el barco va pasando sobre el pez, disminuye la distancia hasta el mismo. En aguas poco profundas, se activan más píxeles en pantalla. Cuando el centro del haz se encuentra justo encima del pez, se genera la primera mitad del arco; se trata a su vez, de la distancia más corta hasta el pez. Cuando el pez está cerca del barco, la señal es muy intense y el arco más grueso. Conforme el barco se aleja del pez, aumenta la distancia y los píxeles aparecen progresivamente con la profundidad, hasta que el pez queda ya fuera del ángulo del haz.


Si el pez no pasa justo por el centro del haz, el arco no quedará bien definido. Si el individuo no permanece durante mucho tiempo dentro del cono, no aparecen demasiados ecos en pantalla y aquellos que si lo hacen, son débiles. Este es uno de los motives por los que resulta difícil observar arcos de peces en aguas poco profundas. El ángulo de haz resulta demasiado estrecho para poder generar un arco a partir de la señal detectada.

Recuerde que para que se genere un arco, debe haber movimiento entre el barco y el pez. Ello implica arrastrar el curricán a baja velocidad. Si está fondeado o amarrado, no aparecerán arcos de peces, en lugar de ellos observará líneas horizontales a medida que entren y salgan del cono.

Grabaciones de ecogramas reales
Las siguientes grabaciones de ecogramas se han obtenido con una sonda Lowrance X-85 de cristal líquido. Tiene un transmisor de 3000 vatios de potencia, una resolución de pantalla de 240 x 240 píxeles y trabaja con una frecuencia de 192 kHz.

X-85 Ejemplo 1

 

Aquí podemos observar en formato Pantalla Partida, una presentación de la columna de agua de debajo del barco. La indicación de rango de profundidad, a mano derecha de la pantalla, está entre los 0 y los 60 pies. A mano izquierda de la pantalla vemos que se ha aplicado Zoom sobre 30 pies, entre los 9 y los 39 pies. Como que la unidad está trabajando en Modo Automático (observe la indicación “auto” en la parte superior central de la pantalla) va manteniendo el alcance de forma que se observe permanentemente el perfil de fondo. La profundidad del agua es de 35.9 pies.

La unidad ha utilizado un transductor HS-WSBK "Skimmer®", instalado en popa. El nivel de sensibilidad se ha ajustado al 93% o más. La velocidad de desplazamiento del ecograma está ajustada un paso por debajo del mínimo.

A. Clutter de Superficie
Las marcas que aparecen en la parte superior de la pantalla puede que se extiendan muchos pies por debajo de la superficie. A este efecto se lo denomina “Clutter de Superficie”. Viene provocado por diversos factores: burbujas de aire a causa del viento y el oleaje, bancos de pequeños peces, plankton y algas. En ocasiones, pueden verse grandes peces alimentándose de los peces pasto y otro tipo de alimentos que encuentran en la superficie.

B. GRAYLINE®
La función GRAYLINE® se utiliza para perfilar el contorno del fondo que, en ocasiones, puede quedar oculto bajo arbustos y restos sumergidos. También puede orientarnos sobre la tipología del mismo. Un fondo duro retorna ecos muy intensos, generando una línea gris amplia. Un fondo blando, lodoso o con muchas algas, retorna ecos débiles, cuya señal se refleja como una línea gris fina. El fondo de esta imagen es duro, compuesto por numerosas rocas.

C. Estructura
Generalmente, el término “estructura” se utiliza para identificar árboles, restos y otros objetos que yacen en el fondo, pero que no forman parte de el. En esta imagen, "C" será probablemente un árbol que nace desde el fondo. Esta grabación se obtuvo en un lago artificial. Cuando se construyó dicho lago se mantuvieron algunos árboles, creándose en su entorno hábitats naturales para los peces.

D. Arcos de Peces
La sonda X-85 tiene una ventaja muy significativa respecto a sus directas competidoras y es que es capaz de mostrar peces individuales, reflejados en pantalla, en forma de arco (Consulte el apartado ¿Por qué Arcos de Peces?) En esta pantalla, aparecen diversos grandes peces justo sobre el fondo en el punto "D," mientras que los peces pequeños permanecen suspendidos en mitad de la pantalla y cerca de una estructura.

E. Otros elementos
El arco largo y parcial que se observa en el punto "E" no corresponde a un pez. Estamos pescando al curricán cerca de una ensenada que tiene numerosas boyas unidas entre si por cabos. Otros cables anclan las boyas al fondo. El arco grande en "E" se generó cuando pasábamos por encima de uno de estos grandes cables que anclan las boyas.

X-85 Ejemplo 2

Observamos, en formato Pantalla Completa, una presentación de la columna de agua que hay justo debajo del barco. El alcance de profundidad está entre los  8 y los 38 pies, con zoom aplicado a esos 30 pies. Como que la unidad está trabajando en Modo Automático (observe la indicación “auto” en la parte superior central de la pantalla) va manteniendo el alcance de forma que se observe permanentemente el perfil de fondo. La profundidad del agua es de 34.7 pies.

La unidad ha utilizado un transductor HS-WSBK "Skimmer®", instalado en popa. El nivel de sensibilidad se ha ajustado al 93% o más. La velocidad de desplazamiento del ecograma está ajustada un paso por debajo del mínimo. A y B. Arcos de Peces
La sonda X-85 tiene una ventaja muy significativa respecto a sus directas competidoras y es que es capaz de mostrar peces individuales, reflejados en pantalla, en forma de arco (Consulte el apartado ¿Por qué Arcos de Peces?) En esta pantalla, aparecen diversos grandes peces justo sobre el fondo en el punto "B," mientras otro gran pez permanece suspendido justo encima de ellos.

C. Estructura
Generalmente, el término “estructura” se utiliza para identificar árboles, restos y otros objetos que yacen en el fondo, pero que no forman parte de el. En esta imagen, "C" será probablemente un árbol que nace desde el fondo. Esta grabación se obtuvo en un lago artificial. Cuando se construyó dicho lago se mantuvieron algunos árboles, creándose en su entorno hábitats naturales para los peces. D. Clutter de Superficie


El clutter de superficie que se refleja en "D" (parte superior de la pantalla) se extiende por debajo de los 12 pies. Justo bajo el clutter se observan pequeños peces, seguramente se trata de peces pasto para alimento de individuos de mayor tamaño.